No interesan nuestras andanzas de sábados por la noche, que hacemos o dejamos de hacer. Somos dos almas libres, que al comunicarnos por unos instantes, entramos en una cápsula, sin importar que pasa más allá de nosotros. Luego cada uno vuelve a su camino, y aquel momento, fue solo un recuerdo, borrado por las ganas de volverte a ver. Y pese a la ternura de tus ojos, a la belleza de tu persona, lo que me cautiva es tu indiferencia, eso que a la mayoría le sugiere un punto y aparte, a mi me incentiva a intentar una y mil veces mas.
Esa es mi naturaleza, y no la quiero cambiar. Me diste pretextos para buscar algo más de vos, algo con lo que pueda ablandarte el corazón y hacerme un huequito para entrar en tu vida.
Allí voy…
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