Tenía una sensación de ahogo, como si todo se me echara encima. Entonces me giré, y busqué una salida, un lugar donde corriera el aire, pero entre toda aquella oscuridad de palabras no hallé más que tu voz retumbando en mi cabeza una y otra vez, repitiendo las mismas palabras con las que a otras regalas los oídos de vez en cuando, para empezar de nuevo una gran mentira desde la cabeza a los pies.
Pero de pronto la vi, allí estaba, una tenue luz que salía de la nada, acercándome poco a poco, la voz se fue desvaneciendo, el miedo ya no estaba, y ese pequeño resplandor cobró forma de ventana.
Entonces se abrió, y el aire encendió una por una cada estancia, y tu voz se rindió ante el silencio, tus mentiras se las llevó el viento, y me quedé sentada, sonriendo, porque por fin, otra aguantará tu cuento.
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1 comentario:
ay boluda, dont worry, osea, me agarro el malviaje y escribi, bueno, a veces me pongo un poco mal, y es casi lo uncio que me desahoga cuando estoy sola en casa (???
TE AMO.
MUCHO
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