martes, 3 de junio de 2008

Todavía que resisto a la absurda tentación de pisar el freno y no pasarla bueno, disfrazarme de alguien que no soy. Todavía tengo amigos que me quieren como soy, siempre un poco loca. Y todo lo que toco lo quiebro, y pido perdón. Y acá me ves, escapándole al fuego que sigue quemando esa oración. Libertad, ansiedad, un amor, soledad, y así vivir mucho mejor. Todavía siento ganas de llamarlo alguna vez, y decirle que cuando el se fue un viento me arrancó de pie. Todavía que respiro, nene, cuando salgo a nadar por un mar oscuro donde todo es duro y el agua se hace cristal. Todavía que me rio del amor, del café y de dormir. Y si lo sufrí fue casualidad, un error nunca te hace mal. Todavía que te quiero y no quiero quererte otra vez, pero si con vos tanto me alejé, que volé y jamás regrese.

No hay comentarios: