sábado, 26 de junio de 2010

- El geólogo

El geólogo es un ser con distintas personalidades, porque en esta profesión se conjugan vidas difíciles de compatibilizar: el campo con la ciudad, la naturaleza con la sociedad, el bullicio con la soledad y las rocas con la realidad.

El geólogo parece frío y calculador, aunque en el fondo es un bohemio soñador. Mezcla de científico telúrico con aventurero explorador. Pragmático y viajero, desaliñado y dicharachero. Apasionado incurable, ermitaño irremediable.

El geólogo es naturalista por vocación, aunque disfruta del fútbol y la televisión. Antisociable y gruñón, también le gusta la fiesta, el vino y los amigos en reunión. Extrovertido en su actitud, mas prefiere el silencio y la quietud. Tosco, rudo y machista, aunque tiene sensibilidad de artista. Se emociona al hallar un fósil o un mineral, pero más lo conmueve la alegría de su hijo al verlo regresar.

El geólogo lleva múltiples pasiones en sus intimidades, con ellas mantiene controladas las necesidades, las dolencias, las frustraciones y las voluntades. Con ellas soporta la soledad interminable de una huella, en el cansino traqueteo de un mular o en agobiantes jornadas en solitario caminar. Con ellas soporta la desazón al dejar la familia, los amigos y el cómodo sillón.

Prescindir de las fechas, fiestas y cumpleaños para dedicarle al campo los mejores años. Ausentarse largos períodos por un salario fijo, demasiado tiempo para no ver a sus hijos. Y cuando está tranquilo en su casa con los que ama, siempre está pensando en volver a la Pachamama.

El campo es su laboratorio, unas rocas le sirven de escritorio, la carpa o el trailer es su oficina, allí le pone el cuerpo al clima. Sobrevive en el desierto, en la selva o en el hielo. Duerme en un catre, en una lona o en el suelo, se aguanta el frío y la aridez, el viento y la tierra, le da lo mismo el calor, si llueve o si nieva.

El geólogo se desempeña en toda nuestra geografía. En el frente de una cantera o en el fondo de una mina, en un dique o en una usina. En la Antártida o en la Puna, en el Aconcagua o en la Payunia. En el fondo del mar o junto a una máquina de perforar. Y cuando está en el laboratorio o en la oficina, añora aquellas dosis de adrenalina. Y cuando vuelve del trabajo estresado, extraña las noches bajo un cielo estrellado, con la mirada perdida frente al fogón extasiado.

El geólogo es multifacético por necesidad, le hace a todo oficio ante la adversidad. Escalador y montañista, mecánico y electricista, capataz y obrero, fotógrafo, cantor y guitarrero. Técnico y matemático, dibujante e informático, baqueano y naturalista, poeta y artista, psicólogo y enfermero, cocinero y curandero.

Muchos geólogos dieron la vida por esta arriesgada profesión: un desplome en la mina por una inesperada explosión, un barranco traicionero por escapar del aguacero, un vuelco en la huella por mirar una estrella. Una descompensación en altura por trabajar con premura, un accidente caprichoso por un descuido azaroso. Una grieta, un derrumbe o una nevada fueron su última morada.

Así es el geólogo, mi amigo, muchos personajes lleva consigo, y si tienes ganas, a brindar te obligo, por ese geólogo que siempre llevas contigo.

Osvaldo L. Bordonaro - Geólogo

viernes, 25 de junio de 2010

- Todavía.

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido


y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.


Mario Benedetti

jueves, 24 de junio de 2010

- De frente al mar.







...un lindo día para caminar
sin mas responsabilidad
que disfrutar en silencio,
el viento lleva nuestro andar
como un guardián compañero
quiero frenar el tiempo acá
de frente al mar.

sábado, 19 de junio de 2010

- Raquel.


Busca mis ojos,
toma mi mano, acércate.
Este es tu sitio,
ésta es tu taza de café.
No digas nada,
dices con la mirada más de lo que crees.

A la deriva,
llevas el alma en el timón.
Vas por la vida,
solo escuchando al corazón.
Buscas un puerto,
buscas un cielo abierto
lejos del dolor...

Oh, oh, oh, Raquel

Tanto camino,
tanto buscarte en otra piel.

A tu destino
querías mantenerte fiel.
Princesa herida,
el teatro de la vida
cambia tu papel...

Oh, oh, oh, Raquel



jueves, 17 de junio de 2010

lunes, 14 de junio de 2010

- La fiesta.

Estaba suave el sol, el aire limpio y el cielo sin nubes. Hundida en la arena, humeaba la olla de barro. En el camino de la mar a la boca, los camarones pasaban por las manos de Zé Fernando, maestro de ceremonias, que los bañaba en agua bendita de sal y cebollas y ajo.
Había buen vino. Sentados en rueda, los amigos compartíamos el vino y los camarones y la mar que se abría, libre y luminosa, a nuestros pies.
Mientras ocurría, esa alegría estaba siendo ya recordada por la memoria y soñada por el sueño. Ella no iba a terminarse nunca, y nosotros tampoco, porque somos todos mortales hasta el primer beso y el segundo vaso, y eso lo sabe cualquiera, por poco que sepa.


Eduardo Galeano - "El libro de los abrazos"

sábado, 12 de junio de 2010

"Sos más dulce que toda la miel del mundo,a tu manera tan especial.Sos especial para todo y eso te hace ser único. No hay nadie en el mundo como vos (...)"
























Fragmento de "Amor y anarquía"

jueves, 3 de junio de 2010

- Vos.





Quiero besar tu mirada, 
antes que cierres los ojos, 

Quiero besarte dormido, 
y despertarme en tu boca.

miércoles, 2 de junio de 2010