sábado, 18 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
Piedritas en la ventana
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que está ahí esperando
pero me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en un escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
está bien, no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas para llenar la boca
está bien, me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Capítulo 6
martes, 14 de diciembre de 2010
Capítulo 3
Le habló de todo eso a la Maga, que se había despertado y se acurrucaba contra él maullando soñolienta. La Maga abrió los ojos, se quedó pensando.
-Vos no podrías -dijo-. Vos pensás demasiado antes de hacer nada.
-Parto del principio de que la reflexión debe preceder a la acción, bobalina.
-Partís del principio -dijo la Maga-. Qué complicado. Vos sos como un testigo, sos el que va al museo y mira los cuadros. Quiero decir que los cuadros están ahí y vos en el museo, cerca y lejos al mismo tiempo. Yo soy un cuadro, Rocamadour es un cuadro. Etienne es un cuadro, esta pieza es un cuadro. Vos creés que estás en esta pieza pero no estás. Vos estás mirando la pieza, no estás en la pieza.
-Esta chica lo dejaría verde a Santo Tomás -dijo Oliveira.
-¿Por qué Santo Tomás? -dijo la Maga-. ¿Ese idiota que quería ver para creer?
-Sí, querida -dijo Oliveira, pensando que en el fondo la Maga había embocado el verdadero santo. Feliz de ella que podía creer sin ver, que formaba cuerpo con la duración, el continuo de la vida. Feliz de ella que estaba dentro de la pieza, que tenía derecho de ciudad en todo lo que tocaba y convivía, pez río abajo, hoja en el árbol, nube en el cielo, imagen en el poema. Pez, hoja, nube, imagen: exactamente eso, a menos que...
(Rayuela - Julio Cortázar)
jueves, 23 de septiembre de 2010
Rayuela - Capítulo 7
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
jueves, 16 de septiembre de 2010
California (que el cielo existe).
Que el día sea clarísimo
Que la comida sea sabrosa y abundante
Que los amigos sean divertidos
Que la cama sea blanda
Que los espejos sean grandes
Que haya blueberries y helado de postre
Que el beso sea largo y mojado
Que la billetera este hinchada
Que el agua y la sombra sean frescas
Que alguien cuente algo que haga reír
Que salgas de compras en países extranjeros
Que la heladera este colmada
Que la piel sea suave, oscura y olorosa
Que el fin de semana haya una megafiesta
Que este él
Que la ropa sea nueva y este de moda
Que tu cuerpo se vea esplendido al moverse
Que sientas como siente un animal
Que te guíes solamente por el tacto y por el olfato
Que goces como una perra
Que seas profundamente triste
y salvajemente alegre
y extremadamente agitada
y absolutamente tranquila
Que haya musica moderna cuando tengas ganas de bailar
Que los desconocidos saluden y digan hola
Que brillen las estrellas
Que nada te preocupe
Que no esperes nada
Que vos des el primer paso
Que solamente lo hagas
Que no pienses en nada mas que en eso
Que no pienses en nada
Que no pienses en nadie
Ni en vos misma
Que ya no tengas miedo a nada
Que arrases con todo.
Esteban García
lunes, 9 de agosto de 2010
- No voy a ser yo
domingo, 8 de agosto de 2010
- Azules turquesas
miércoles, 4 de agosto de 2010
*
Y es que en realidad, lo era.
&
Necesito que me abran los ojos, que me los abras, y que solo me hagas soñar despierta.

martes, 3 de agosto de 2010
#
sábado, 24 de julio de 2010
domingo, 18 de julio de 2010
- Se trata de elegir
miércoles, 14 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
¿Deseas que te amen?
¿Deseas que te amen? No pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor... un sencillo deber.
Edgar Allan Poe
domingo, 11 de julio de 2010
sábado, 26 de junio de 2010
- El geólogo
El geólogo es un ser con distintas personalidades, porque en esta profesión se conjugan vidas difíciles de compatibilizar: el campo con la ciudad, la naturaleza con la sociedad, el bullicio con la soledad y las rocas con la realidad.
El geólogo parece frío y calculador, aunque en el fondo es un bohemio soñador. Mezcla de científico telúrico con aventurero explorador. Pragmático y viajero, desaliñado y dicharachero. Apasionado incurable, ermitaño irremediable.
El geólogo es naturalista por vocación, aunque disfruta del fútbol y la televisión. Antisociable y gruñón, también le gusta la fiesta, el vino y los amigos en reunión. Extrovertido en su actitud, mas prefiere el silencio y la quietud. Tosco, rudo y machista, aunque tiene sensibilidad de artista. Se emociona al hallar un fósil o un mineral, pero más lo conmueve la alegría de su hijo al verlo regresar.
El geólogo lleva múltiples pasiones en sus intimidades, con ellas mantiene controladas las necesidades, las dolencias, las frustraciones y las voluntades. Con ellas soporta la soledad interminable de una huella, en el cansino traqueteo de un mular o en agobiantes jornadas en solitario caminar. Con ellas soporta la desazón al dejar la familia, los amigos y el cómodo sillón.
Prescindir de las fechas, fiestas y cumpleaños para dedicarle al campo los mejores años. Ausentarse largos períodos por un salario fijo, demasiado tiempo para no ver a sus hijos. Y cuando está tranquilo en su casa con los que ama, siempre está pensando en volver a la Pachamama.
El campo es su laboratorio, unas rocas le sirven de escritorio, la carpa o el trailer es su oficina, allí le pone el cuerpo al clima. Sobrevive en el desierto, en la selva o en el hielo. Duerme en un catre, en una lona o en el suelo, se aguanta el frío y la aridez, el viento y la tierra, le da lo mismo el calor, si llueve o si nieva.
El geólogo se desempeña en toda nuestra geografía. En el frente de una cantera o en el fondo de una mina, en un dique o en una usina. En la Antártida o en la Puna, en el Aconcagua o en la Payunia. En el fondo del mar o junto a una máquina de perforar. Y cuando está en el laboratorio o en la oficina, añora aquellas dosis de adrenalina. Y cuando vuelve del trabajo estresado, extraña las noches bajo un cielo estrellado, con la mirada perdida frente al fogón extasiado.
El geólogo es multifacético por necesidad, le hace a todo oficio ante la adversidad. Escalador y montañista, mecánico y electricista, capataz y obrero, fotógrafo, cantor y guitarrero. Técnico y matemático, dibujante e informático, baqueano y naturalista, poeta y artista, psicólogo y enfermero, cocinero y curandero.
Muchos geólogos dieron la vida por esta arriesgada profesión: un desplome en la mina por una inesperada explosión, un barranco traicionero por escapar del aguacero, un vuelco en la huella por mirar una estrella. Una descompensación en altura por trabajar con premura, un accidente caprichoso por un descuido azaroso. Una grieta, un derrumbe o una nevada fueron su última morada.
Así es el geólogo, mi amigo, muchos personajes lleva consigo, y si tienes ganas, a brindar te obligo, por ese geólogo que siempre llevas contigo.
Osvaldo L. Bordonaro - Geólogo
viernes, 25 de junio de 2010
- Todavía.
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría
palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto
nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa
sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía
pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro
y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido
y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.
jueves, 24 de junio de 2010
- De frente al mar.
sábado, 19 de junio de 2010
- Raquel.
Oh, oh, oh, Raquel
Oh, oh, oh, Raquel

jueves, 17 de junio de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
- La fiesta.
sábado, 12 de junio de 2010
jueves, 3 de junio de 2010
- Vos.
miércoles, 2 de junio de 2010
sábado, 29 de mayo de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
- Si
Si me marié y me enredé,
Es porque no sé mentir
Si dije sí, y después no,
Es porque no sé elegir
Es que yo siempre llego tarde
Siempre me olvido de acordarme,
ya sé que te molesta...
perdón
Si te miré y me reí
Es porque no sé esconder
Si te busqué, y te llamé
Es porque no sé esperar
Es que yo siempre llego tarde
Siempre me olvido de acordarme
Ya sé que te molesta,
perdón
Si te miré
Y dije sí y me enredé
Y te busqué
Si me marié, y después no
Es porque...
Es que yo siempre llego tarde,
Siempre me olvido de acordarme
Ya sé que te molesta, perdón
Es que yo siempre llego tarde,
Siempre me olvido de acordarme
Ya sé que te molesta .






