Te doy mi amor, pero no puedo darte
mi vida, mi ilusión, mi libertad.
El amor es entrega, pero nunca
renuncia, sacrificio, ni atadura.
Te doy la luz de mi alegría, quiero
iluminar tu vida y tu esperanza,
pero nunca podría renegar
de mi albedrío y de mi voluntad.
Te doy cariño, risas, compañía,
te doy mi corazón, pero no puedo
renunciar a vivir, ni a ser yo misma
para que tú me des todo tu amor.